Dinero parado en crowdfunding inmobiliario: la rentabilidad que pierdes sin darte cuenta
Un proyecto te acaba de devolver el dinero con sus intereses, y entras en la plataforma a buscar dónde volver a invertirlo. No hay nada abierto, así que el saldo se queda ahí una semana, luego tres, y cuando por fin se publica algo la ronda se llena antes de que llegues.
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Ese tiempo que tu dinero pasa quieto no aparece en ninguna ficha ni en ningún informe, pero tiene un coste real: la rentabilidad que ves publicada solo se cumple mientras el dinero está trabajando, y en crowdfunding inmobiliario el dinero pasa bastante más tiempo sin trabajar de lo que la mayoría calcula.
Hay dos formas de tener el dinero parado
Conviene separarlas porque no se parecen y no se resuelven igual.
La primera es el dinero bloqueado: el que está invertido en un proyecto y no puedes sacar hasta que termine. Ese dinero sí está rindiendo, pero no está disponible. La segunda es el dinero esperando: el que está en tu cuenta de la plataforma sin invertir, entre un proyecto y el siguiente. Ese sí está disponible, pero no rinde nada.
Lo primero es una característica de este tipo de inversión que hay que aceptar desde el principio. Lo segundo es una pérdida silenciosa que depende mucho más de cómo te organices.
El dinero bloqueado: acepta el plazo antes de entrar
Cuando comprometes dinero en un proyecto, lo comprometes hasta el final.
Los plazos habituales van de uno a tres años según el tipo de operación, y durante ese tiempo no existe un botón para recuperar el capital. Algunas plataformas permiten vender tu posición a otros inversores, pero de forma limitada y sin garantía de encontrar comprador. Si además el proyecto se prorroga, el bloqueo se alarga más allá de la fecha que tenías apuntada.
La regla que se desprende es sencilla: aquí solo tiene sentido el dinero que no vas a necesitar durante años, no el que podrías necesitar si surge un imprevisto.
El dinero esperando: el coste que nadie cuenta
Aquí está la parte que más sorprende, porque se acumula por varios sitios a la vez.
Está el tiempo entre que te devuelven un proyecto y encuentras otro. Está el tiempo desde que comprometes dinero en una ronda hasta que la ronda se cierra y el préstamo empieza a generar intereses, que puede ser de días o de semanas. Están las rondas que no llegan al objetivo y te devuelven el dinero al saldo. Y están las devoluciones anticipadas, cuando el promotor termina antes de lo previsto y te reintegra el capital en una fecha que no esperabas, dejándote de nuevo con el saldo parado.
Tu saldo en la plataforma está custodiado en una entidad de pago, lo que te protege, pero normalmente no genera ningún rendimiento mientras está ahí.
Lo que le hace a tu rentabilidad real
La cuenta es muy fácil de hacer y bastante incómoda de mirar.
Imagina, como ejemplo puramente ilustrativo, un préstamo con una rentabilidad estimada del 10% anual a doce meses. Si antes de entrar tu dinero ha estado dos meses esperando y al terminar pasa otros dos meses parado antes de reinvertirse, has necesitado dieciséis meses para obtener lo que el proyecto rinde en doce. Tu rentabilidad real sobre ese periodo ya no es un 10% anual, sino algo más cercano a un 7,5%.
Nada de eso ha salido mal en el proyecto: el promotor ha cumplido y la plataforma también. Simplemente la rentabilidad de tu cartera no es la de cada proyecto, sino la de cada proyecto multiplicada por el tiempo que tu dinero pasa realmente invertido.
Qué reduce el tiempo de espera
No se elimina del todo, pero hay tres cosas que lo acortan mucho.
La primera es tener acceso a más oportunidades. Una sola plataforma publica proyectos cuando puede, a veces con semanas de hueco entre uno y otro. Varias plataformas juntas publican con mucha más frecuencia, y eso reduce el tiempo que tu saldo pasa esperando.
La segunda es escalonar los vencimientos. Si todos tus proyectos terminan el mismo trimestre, todo tu capital queda libre a la vez y es imposible reinvertirlo rápido. Repartidos en el tiempo, el dinero vuelve por tramos que sí se pueden recolocar.
La tercera es enterarte antes. Muchas rondas se completan en poco tiempo, así que saber cuándo se abre la siguiente, en lugar de descubrirla cuando ya está cerrada, cambia bastante cuánto tiempo pasa tu dinero sin trabajar.