La firma de hipotecas se dispara un 10,8 % en junio y el importe medio marca récord en 178.365 euros: el crédito acelera mientras las ventas se enfrían

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Este artículo tiene un propósito meramente informativo y no constituye, bajo ningún concepto, una recomendación de inversión ni asesoramiento financiero.

El mercado hipotecario español ha vuelto a acelerar justo cuando el mercado de compraventa se enfriaba. Según la Estadística de Hipotecas publicada por el Instituto Nacional de Estadística (INE), en junio de 2026 se inscribieron en los registros de la propiedad 45.907 hipotecas sobre viviendas en toda España, un 10,8 % más que en el mismo mes del año anterior. Es el mejor registro para un mes de junio desde 2010, es decir, en dieciséis años, y supone recuperar la senda alcista que se había interrumpido en mayo, cuando las operaciones retrocedieron levemente tras encadenar veintidós meses consecutivos de subidas. La lectura interesante no está solo en el titular, sino en la aparente contradicción que encierra: el crédito hipotecario crece con fuerza mientras las transacciones de vivienda pierden ritmo.

Los números de junio: más operaciones, más importe y más capital prestado

Con este avance, la firma de hipotecas acumula un incremento del 7 % en la primera mitad del año. Sin embargo, el dinero se está moviendo más deprisa que el número de operaciones. El importe medio de los préstamos hipotecarios sobre vivienda se situó en junio en 178.365 euros —la cifra más alta desde que existen registros—, con un crecimiento semestral del 9,8 %. Y el capital total prestado por la banca para financiar la compra de vivienda alcanzó los 8.188,2 millones de euros en el mes, con un repunte acumulado del 17,5 % en el primer semestre.

Esa jerarquía de crecimientos —capital prestado por encima del importe medio, e importe medio por encima del número de operaciones— describe un mercado en el que cada hipoteca es más grande. Es coherente con lo que viene registrando el mercado residencial: precios en máximos históricos y una demanda que, para acceder al mismo metro cuadrado, necesita financiar un importe superior. El plazo medio de los préstamos, según el INE, se mantiene en torno a los 25 años.

El tipo medio baja al 2,96 %, pero sigue cerca de máximos del año

El tipo de interés medio de las nuevas hipotecas sobre vivienda descendió ligeramente en junio, del 2,98 % al 2,96 %, su primera caída en tres meses. El matiz importa: aunque se mantiene por debajo de la barrera psicológica del 3 %, se trata del tercer dato más elevado de los últimos doce meses. Por modalidad, el tipo inicial medio fue del 2,89 % en las hipotecas a tipo fijo y del 3,07 % en las de tipo variable.

El reparto entre modalidades confirma que el fijo sigue siendo el producto dominante: el 61,7 % de las operaciones formalizadas en junio se firmaron a tipo fijo, frente al 38,3 % que correspondió a las variables y mixtas. Esa preferencia se ha consolidado en los últimos ejercicios como mecanismo de cobertura frente a la volatilidad del euríbor y no ha revertido pese al encarecimiento reciente de las ofertas a tipo fijo.

Por qué crece el crédito si caen las compraventas

La pregunta obligada es cómo puede dispararse la firma de hipotecas en un trimestre en el que las compraventas de vivienda se moderaron. Juan Villén, director general de idealista/hipotecas, apunta a dos explicaciones que conviene tener presentes al interpretar el dato. La primera es un cambio en el perfil del comprador: ha aumentado el peso de quienes necesitan financiación para acceder a la vivienda, frente a la compra al contado que caracterizó buena parte del ciclo anterior. La segunda es de naturaleza estadística: la mayor actividad en cambio de hipoteca ante la subida de tipos está llevando a muchas entidades a cancelar el préstamo anterior y constituir uno nuevo, lo que engorda la cifra total de hipotecas inscritas sin que exista necesariamente una compraventa detrás.

Ese segundo factor encuentra un reflejo indirecto en la propia estadística: el número de hipotecas con cambios registrados en sus condiciones cayó un 19,1 % interanual en junio, hasta las 10.261 operaciones, y el 83,1 % de esas modificaciones respondió a variaciones en los tipos de interés. Dicho de otro modo, parte de lo que antes se canalizaba como novación o subrogación estaría trasladándose ahora a la constitución de préstamos nuevos. Villén anticipa que esa tendencia se prolongará: mayor contención en el volumen de hipotecas destinadas estrictamente a compra y más consumidores cambiando de préstamo para protegerse de la subida de tipos. Se trata de la lectura de un actor del mercado y otros analistas pueden ponderar de forma distinta el peso de cada factor.

Un mapa territorial muy desigual

El avance fue prácticamente generalizado, pero con diferencias notables entre comunidades. Los mayores crecimientos interanuales en número de hipotecas sobre vivienda correspondieron a Canarias (31,4 %), Castilla-La Mancha (23,2 %) y Comunidad Valenciana (16,1 %), seguidas de Andalucía (15,7 %), Cataluña (14 %) y Navarra (12,5 %). Por debajo de la media nacional se situaron País Vasco (9,7 %), Extremadura (7,2 %), Castilla y León (6,8 %), Asturias (6,8 %), Madrid (6,1 %), Aragón (3,3 %) y La Rioja (2,7 %), mientras que Murcia repitió el volumen del año anterior. Solo tres regiones cerraron en negativo: Baleares (-10,4 %), Cantabria (-9,1 %) y Galicia (-7,3 %).

Es un mapa que no coincide exactamente con el de la presión de precios. Que Madrid crezca un 6,1 % o que Baleares retroceda un 10,4 % en un mes concreto no describe por sí solo la salud de esos mercados: en plazas con precios muy elevados y peso relevante de la compra sin financiación, el número de hipotecas puede comportarse de forma distinta al de las transacciones. Los datos mensuales, además, son volátiles y conviene leerlos en serie antes que en aislamiento.

El contexto: euríbor por encima del 3 % y un BCE en el foco

Estos registros de junio llegan al mercado en un momento en que el coste de la financiación ha seguido moviéndose al alza. El euríbor a doce meses superó el 3 % en tasa diaria a finales de agosto por primera vez desde 2024 y su media mensual provisional se ha instalado cerca de ese nivel, en un entorno en el que el mercado descuenta un posible movimiento adicional del Banco Central Europeo en su reunión de septiembre. Si ese escenario se materializa, el traslado al euríbor —y, con él, a las revisiones de las hipotecas variables— se produciría en los meses siguientes.

Para el mercado hipotecario, ese contexto opera en dos direcciones simultáneas. Por un lado, refuerza el incentivo a fijar el tipo y a reestructurar préstamos existentes, lo que sostiene la actividad de formalización. Por otro, encarece el acceso al crédito para el comprador marginal y presiona la capacidad de compra en un mercado donde el precio ya venía marcando máximos. La resultante entre ambas fuerzas es precisamente lo que estos datos empiezan a dibujar, y lo que los próximos meses deberán confirmar o desmentir.

Lectura para el inversor

Estos datos deben interpretarse como contexto de mercado y no como una previsión sobre la rentabilidad de ningún activo concreto. Un mercado hipotecario dinámico indica que existe financiación disponible y demanda solvente, pero no dice nada por sí mismo sobre el retorno de una operación determinada. Entre la estadística agregada y el resultado de una inversión median el precio de entrada, el coste y la estructura de la deuda, los plazos de licencia y ejecución, la evolución de los costes de construcción, la fiscalidad aplicable y el riesgo del promotor o del prestatario. Un coste de financiación al alza afecta además a ambos lados de la ecuación: encarece el apalancamiento del proyecto y, al mismo tiempo, puede reducir la demanda final que ha de absorberlo.

Toda decisión de inversión inmobiliaria conlleva riesgos de falta de liquidez y de pérdida total o parcial del capital, y los datos históricos no constituyen garantía de resultados futuros. Históricamente, en fases en las que el crédito se encarece y el esfuerzo de compra directa aumenta, parte del ahorro privado ha explorado vías alternativas de exposición al inmobiliario, incluidas las fórmulas de financiación participativa reguladas, que permiten diversificar por importe, tipo de activo, promotor y geografía. Es una dinámica observada en ciclos anteriores, no una previsión ni una recomendación. En el ámbito europeo, la actividad de las plataformas de financiación participativa se rige por el Reglamento (UE) 2020/1503 y, en España, por la normativa de desarrollo y supervisión de la CNMV.

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